Racionalismo y Empirismo

El Racionalismo y Rene Descartes, "cogito ergo sum" (Pienso, entonces existo, soy)




La duda como método para llegar a conocer, la duda metódica


"Hace mucho tiempo que me he dado cuenta de que, desde mi niñez, he admitido como verdaderas una proción de opiniones falsas, y que todo lo que después he ido edificando sobre tan endebles principios no puede ser sino muy dudoso e incierto; desde entonces he juzgado que era preciso seriamente acometer, una vez en mi vida, la empresa desehacerme de todas las opiniones a que había dado crédito, y empezar de nuevo, desde los fundamentos, si quería establecer algo fimemente constante en las ciencias" Meditaciones Metafísicas, Descartes
Esta actitud crítica frente al pasado, no significa que Descartes se olvide completamente de él y se dedique simplemente al uso de sus propias facultades. Por el contrario, la historia de la filosofía encierra al menos una enseñanza implícita en sus fracasos, la que dice que debemos evitar el error siendo críticos de nosotros mismos y no solo de lo anterior. En este sentido, el radicalismo cartesiano se manifiesta principalmente como una genuina preocupación por eitar el error. Sin embargo, ello no lleva a la construcción de una mera teoría del error tal como fuera el trabajo que llevara a cabo Bacon, sino algo más profundo: a la duda metódica.


Criterio de verdad:
Descartes no se conforma con conocimientos más o menos probables o que parezcan ciertos en alguna medida. Para evitar errores o incertidumbres, el radicalismo pretende alcanzar un saber absolutamente cierto cuya verdad sea tan firme que esté más alla de toda duda.
La duda metódica no es una simple duda como ejercicio, tampoco debe relacionarse con la duda estéril del escéptico sistemático. Lo que Descartes pretende es convertir la duda en un método.


Forzar la duda hasta sus mismos límites
En aparente paradoja, Descartes parte de la duda y emprende el camino de la duda porque lo considera el camino más seguro de econtrar algo absolutamente seguro si es que lo hay.
El método cartesiano consiste inicialmente en empelar la duda para ver si hay algo capaz de resistirla, de modo tal que algo sea absolutamente cierto. La duda es pues, metódica, porque se la emplea como instrumento para llegar a la verdad y no al modo de los escépticos, esto es, para quedarse en ella.
La duda es universal se aplicará a todo sin excepción y nada deberá excluirse de ella. Y finalmente es hiperbólica porque será llevada hasta su último y exagerado extremo.


Crítica al saber sensible
Para Descartes los sentidos son ilusorios,los sentidos a menudo nos conducen a error, y es prudente no confiar en aquellos que alguna vez nos han engañado. Efectivamente, si alguien falta a su palabra alguna vez, sería necio confiarse de su promesa en el futuro: la única actitud prudente es descofiar de su palabra. Del mismo modo, si nuestros sentidos nos han demostrado tantas veces que no son fiables, ¿por qué habríamos de creer en la información que ellos nos suministran?
En consecuencia, las "cosas sensibles" son dudosas, por lo que no podemos saber si los sentidos nos engañan o no. Al menos, es posible afirmar que no es seguro que no nos engañen por lo tanto, según el plan de la "duda metódica" de dar por falso todo lo dudoso, el saber de los sentido debe ser rechazado.
Si bien los sentidos pueden engañarnos frecuentemente hay muchas cosas de las que no sería razonable dudar, dice Descartes: "por ejemplo, que estoy aquí, sentado junto al fuego, vestido con una bata, teniendo un pastel en las manos, y otras cosas por el estilo" Meditaciones Metafísicas, Descartes.


Dudar de este tipo cosas, sería algo cercano a la locura, por lo tanto se descarta. Pero luego agrega que en sueños alguna vez, ha imaginado situaciones que parcen tan reales como la realidad misma sin que hubiera indicio alguno para discernir entre el sueño y la vigilia. Para Descartes, este punto resulta decisivo para concluir respecto a que todo conocimiento sensible debe considerarse dudoso.



En efecto, para Descartes, el pensamiento es todo aquello que ocurre dentro de nosotros: negar, afirmar, dudar, comprender, querer, imaginar, etc. El pensamiento es pues, todo acto conciente del espíritu. Ello supone una clara posición subjetivista dado que la evidencia se da solamente en el interior del sujeto. Nótese pues que lo que es evidente es, ante todo, el acto mismo de pensar, la existencia del pensamiento... enton ces lo pensado en la idea (el objeto del pensamiento) ya no es inmediatamente evidente.


Es probable que el significado del "cogito" sea que al partir Descartes de su propia interioridad y de los pensamientos que descubre en él mismo llega a la existencia. Su concepción del YO es el de un pensamiento que existe. Se eleva asi un puente entre el pensamiento puro, encerrado en sí mismo y la realidad del mundo de las existencias.

http://www.webdianoia.com/moderna/descartes/desc_cogito.htm

El Empirismo clásico y Hume







http://www.webdianoia.com/moderna/hume/hume_bio.htm

http://www.webdianoia.com/moderna/locke/locke.htm

El Empirismo Lógico y Wittgenstein (1889 - 1951)


Los filósofos del Empirismo lógico no dan exesiva importancia al análisis del lenguaje matemático como si lo hacían los filósofos del empirismo actual como Russell, concideran mas bien que éstos eliminan gran parte de la riqueza del lenguaje ordinario o proposicional. Es en el análisis de nuestro lenguaje donde podemos encontrar las respuestas a nuestras preguntas filosóficas ya que el objetico de la filosofía implica la aclaración lógica de nuestros pensamientos.




El idealismo trascendental de Kant










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