Poder: Autoridad y Autoritarismo

Se considera que el poder no es sólo una relación social, como lo plantea Weber, sino que se trata de un tipo de vínculo que compromete la constitución misma del psiquismo. Solidariamente planteamos que el problema político no es tanto quién tiene el Poder sino el grado o relativización de su vigencia en una cierta época o sociedad. Específicamente, que el grado de vigencia de autoritarismo o de autoridad en la vida pública es un indicador de excelencia para evaluar la calidad de vida democrática en una sociedad.

Para mostrar que el poder no es sólo una relación social sino un tipo de vínculo que hace a una de las dimensiones de la estructura misma del psiquismo, necesitamos, en principio, discriminar dos significaciones que se hallan solapadas en el uso corriente de ese significante, al menos en el habla hispana.
La acepción verbal del término remite a “capacidad de”, tal como en el enunciado “poder caminar” o “poder deducir”; pero en expresiones tales como “tomar el poder” o “vacío de poder” prevalece la acepción sustantiva. En realidad, como lo muestran estas últimas expresiones, la acepción sustantiva contiene subsumida la acepción verbal. Por ejemplo en “tomar el poder”, el poder –esto es la capacidad de disponer, o llegar a disponer, de gente, bienes y otros recursos- se halla implícito.

El vínculo Poder tiene vigencia en proporción a la insuficiencia de poder de, al menos, alguno de los actores sociales entre quienes se establece relación. 
("LA CONTRIBUCIÓN DE LA PSICOLOGÍA AL CONCEPTO DE PODER": NARCISO BENBENASTE, GISELA ISABEL DELFINO, NORA BEATRIZ VITALE - UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES - 2006 )


El vinculo Poder establece una relación asimétrica. Veamos que sucede cuando esa relación es Autoritarista. La carencia de mediación simbólica llega a la anulación o desaparición del sujeto: